Hoy Ernesto Sabato cumpliría 109 años. Nació, justamente, un 24 de junio de 1911 en la localidad bonaerense de Rojas y murió en 2011 en su casa de Santos Lugares. Fue un escritor, ensayista, físico y pintor. Su obra es amplia, escribió muchos libros. Recordado más por su ficción, aunque ha escrito más ensayos. Es uno de los grandes escritores argentinos y para muchos debería tener un lugar más destacado dentro de los autores del siglo XX. Obtuvo el Premio Miguel de Cervantes en 1984.

Además, tuvo un papel importante en el regreso a la democracia luego de la sangrienta dictadura militar: entre los años de 1983 y 1984 presidió la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) a pedido del presidente Raúl Alfonsín, junto a otros investigadores realizó el emblemático Nunca más, libro plagado de testimonios que abrió las puertas del juicio a las juntas militares en 1985.

Ernesto Sabato, publicó sólo tres novelas pero muchísimos libros de ensayos. Antes del fin es eso, un ensayo, pero también un libro de memorias. Lo publicó en 1998, cuando tenía 86 años. Podría definirse como reflexiones en torno grandes episodios de su vida. Él lo llamó “un testamento espiritual”. Son tres partes: “Primeros tiempos y grandes decisiones”, “Quizá sea el fin y “El dolor rompe el tiempo”. Hay palabras preliminares y un epílogo titulado “Pacto entre derrotados”. Es una suerte de mensaje final, lleno de dolor pero también de esperanza, destinado a las generaciones más jóvenes.

Propuesto para el Nobel de 1997 cosechó significativos elogios: “Querido Ernesto, entre el temor y el temblor transcurren nuestras vidas, y la tuya no podía ser excepción. Pero tal vez no se encuentre en los días de hoy una situación tan dramática como la tuya, la de alguien que, siendo tan humano, se niega a absolver a su propia especie, alguien que a sí mismo no se perdonará nunca su condición de hombre. No todos te agradecerán la violencia. Yo te pido que no la desarmes. Cien años, casi. Estoy seguro de que al siglo pasado se le podrá llamar también el siglo de Sabato, como el de Kafka o el de Proust” (José Saramago, Premio Nobel de Literatura

Escribió algunas de las novelas más fascinantes de nuestras letras y hasta logró la admiración de Graham Greene y Albert Camus, pero en la actualidad ya no está considerado como uno de los grandes.

Gracias Maestro, ignore a los que no supieron apreciar sus letras porque la incapacidad de empatia y la envidia se los impidió.