Cooperacio amb alegria

El hambreEn qué ojos te miras

No hay sitio bajo el cielo más seguro

para el navegante del horror del mundo

que los ojos del dolor, del hambre.

Un refugio a compartir donde fugarte y purificarte.

Yo no sé de cifras, de bolsa

de riesgos y fórmulas comerciales.

Yo sé de gritos y llantos, de traiciones,

de pieles quemadas por ácido, de violaciones.

De guerras, de cuchillas, de fuego que arrasa.

No hay sito bajo el cielo más seguro

para el navegante del horror del mundo

que los ojos del dolor y del hambre.

La inocencia se pierde, las sonrisas se gastan.

La flores se marchitan en nuestras manos,

las sustituimos por flores de plástico.

Deseos, placer y violencia a la carta.

Siniestro delirio de vivir mientras

tantos se desvanecen en este salvaje teatro.

No hay sitio bajo el cielo más seguro

para el navegante del horror del mundo

que los…

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