Transcurren los días, las imágenes, las palabras y se siente la amnesia del reconocimiento de lo vivido, de lo visto y escuchado a lo largo de los años de mi vida, que no son pocos. Produce mucho desasosiego comprobar sobre todo en los últimos años, que la palabra democracia que es el sistema que defiende la soberanía del pueblo, que ejerce el derecho de elegir, y que nos permite controlar a los gobernantes y su principal función es el respeto por los derechos humanos, la protección de la libertad, igualdad y derechos civiles individuales no es ejercida por la mayoría de los que habitamos este país, nos olvidamos que cada uno de nosotros una entidad soberana. Una democracia sin JUSTICIA es sinónimo de CORRUPCION. Esta conduce a todos los vicios posibles, se encadenan todos los delitos, se corrompen los individuos. El mal que produce es inmenso. Desechar la palabra ESPERANZA es muy doloroso pero la saturación ocupa un espacio completo que será difícil vencer. Que hastío. . .

Marzo 23 de 2016

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