“Yo sabía desde siempre que no habría espanto.”
Las cosas sucedían cotidianamente. La droga, los robos, las violaciones. Vivir en ese asentamiento había sido una opción dependiente de nuestras desdichadas vidas, donde el futuro se encontraba vallado por la miseria, donde estábamos marginados arbitrariamente. Era como que el viento perverso de nuestra naturaleza nos había juntado para subsistir. La educación, la salud, el trabajo y tantas cosas más nos habían sido negados.
Y estábamos y nos habían convencidos que no podíamos hacer nada, que era natural vivir en la miseria. Por eso, cuando se violentó la propia naturaleza y se sucedieron los primeros asesinatos, fue meramente otro episodio en nuestro universo.-

MARTA-2006

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