El sol baja despacio al principio, pero después se apura. Da una corridita y termina de caer. Así, nomás. Pero todavía, no. Falta un poco todavía. Las sombras no son tan largas. El sol le pelea a lo oscuro y hasta que no cae del todo, no deja crecer las sombras. Es así el sol. Y todos obedecen. Pero a la tierra la respeta. La calienta y la seca por encimita, nomás; porque bien adentro sigue húmeda y oscura y blanda. (El lugar perdido – Laura Huidobro)

Anuncios