Virus

Con cierto soplo romántico, se creía que la pandemia, una vez despojados del lógico temor y angustia por el encierro antisocial y la eventual tragedia por venir,  traería lo mejor de la condición humana. Aquello que apela a la solidaridad y la real dimensión de lo que verdaderamente importa, sin distinción de credos, ideologías ni estratos sociales.

Sin embargo, también trajo consigo lo peor de nosotros, aquello que fagocita el odio y la discriminación, sin entender que la mejor lección que nos está dejando esta tragedia viral es que la salida no es individual, es colectiva, sin prejuicios a la vista.

Llegan los días… reflexionemos

Awilda Castillo

Llegan días raros, que no esperamos o ninguno deseaba.

Eso días en los que al verlos nos damos cuenta (o confirmamos) que la vanidad no es algo que debería definirnos. Y no solo es vanidoso el que porta ropa y accesorios, sino aquel que acumula títulos, logros, posiciones y otros, para sí mismo, como si eso les hiciera mucho más interesantes que al resto de los mortales.

➰Días , en que las calles están desiertas, con las restricciones debidas para no propagar a un “bichito” que no necesita mucho para apoderarse de la vida de otro.

➰Días en los que comprar calzado, ropa, accesorios y bolsos nuevos ya no resulta tan atractivo, porque quizás no hayan días suficientes por delante para estrenar tantas cosas.

➰Días , en que los gimnasios están un poco vacíos, porque el verse bien y estar “en forma” pasa a un segundo plano, cuando se trata…

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Aqui estamos…

MasticadoresEspaña

Bruno Ortiz nuestro colaborador de MasticadoresBrasil

“De todas las crisis,  uno crece…”

Masticadores hoy ha llegado a la cifra de 90 escritores que colaboran. Todos estaremos al lado de las familias en esta etapa convulsa, con historias, reflexión y lecturas para servir a los ciudadanos con cultura y compañía.

Es nuestro compromiso

J re crivello

Esteban Caro Escobar, José Ángel Ordiz, Felicitas Rebaque, Pablo Cruz Corona, Jorge Aldegunde, Odilon Laurenço, Diana González, Jess castillo, S. Ruix. Awilda Castillo, Francisco J. Martín., Esteban Suarez. Mel Gómez, Ana de Lacalle.

Editores & Fleming Editorial

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Maldito cadáver.

En el baño de un departamento de la ciudad hay un cadáver. Está vestido con un pantalón corto, oscuro, y una remera blanca. Descalzo. Paralelo a la bañera, boca arriba, la cabeza hacia la derecha, recostada sobre la bisagra inferior de la puerta cerrada. Si no fuera por la sangre que irradia toda la escena de muerte violenta, por esa desmesura de charco escarlata, podría parecer un hombre dormido.

La mano izquierda sobre el pecho. El brazo derecho en el suelo, flexionado hacia arriba, con la mano cerrada cerca de la frente. Una cintita roja en la muñeca. Las piernas estiradas. Cerca de la rodilla derecha hay un casquillo de bala. Su sangre se acumuló en el tercio del piso que da hacia la puerta. Tras el disparo, siguió emanando a borbotones de un orificio de 6 milímetros que está tres centímetros sobre su oreja derecha y 7 milímetros hacia adelante: ni detrás de la oreja ni cerca de la sien.

Debajo de su hombro izquierdo, junto a la bañera, hay un arma. Es una pistola de bajo calibre, vieja, pero cargada con balas sofisticadas, de punta hueca y alta velocidad. La pistola también está cubierta de sangre. Es un domingo lluvioso de enero y el país está a punto de entrar en conmoción.

El muerto es un fiscal federal de la Nación. Ha investigado un atentado considerado de lesa humanidad y hace cuatro días que denunció al Presidente del país por encubrir a sus autores. Mañana lo esperan en el Congreso para escuchar los argumentos de su acusación. Pero ahora son las 10.10 de la mañana y todavía nadie sabe que está muerto.

O casi nadie.

Enero 2020.

Furia

 Son la pareja ideal: jóvenes y distinguidos, profesionales y de buen pasar económico; hogar bien constituido, modelo en el pueblo que los vio nacer y crecer dentro del seno de esa minoría sobresaliente. Son diferentes y especiales, se destacan en las reuniones sociales, la gente los contempla con agrado y los estima. Sus hijos con los mejores promedios en sus estudios, gozan del respeto de la comunidad educativa. El matrimonio perfecto.

Pero de golpe aparece una sombra, sombra de sospecha y se resiste a aceptarla, porque eso no le puede pasar. No a él. Prefiere no ver la realidad para mantener su castillo dorado, ese que fue la meta en su vida. Para lograrlo había dejado atrás parte de la libertad que tanto apreciaba. Por eso había regresado al pueblo, en él era “un señor”, en la gran ciudad, nadie.

Y ahora aparece el fantasma de la infidelidad y su mundillo tambalea y se derrumba cuando la inquietud encendida en su interior se activa al estallar la verdad y se mueve hacia el fuerte deseo que viene de sus entrañas. Se para frente a ella y le exige la confesión. Y le llega, y lo sacan del camino trazado. Y siente el golpe. Pero no va a ser débil, no él.  No va a decirle que le da otra oportunidad, aunque está presenciando cómo se desintegra su vida, cómo va bajando el telón de la gran comedia.

Al gran salón del club social, donde esta noche se realiza la fiesta de aniversario de la entidad, concurren como es habitual. Intercambian saludos con sus pares, sonríen y muestran cordialidad. La cena ha estado estupenda y llega la hora del baile. Los presentes esperan, como es tradición, la apertura por parte de esta pareja por la que sienten sincera simpatía.

Se encamina hacia la pista, solicita un micrófono para discursear sobre el acontecimiento que los reúne y como es natural estira su brazo solicitando que ella se acerque. La mira a los ojos, le sonríe y cáustico detalla derramando las palabras como un volcán en erupción, la infidelidad a la concurrencia.

Y baja el telón el gran acto de comedia.

 

Panacea

Hoy he decidido refugiarme en ese íntimo lugar de soledad elegida, en mi rutina de escapismo, en el ambiente preferido.

Me encuentro rodeada de las pequeñas cosas que el humano atesora, y que los años con su paso van aceptando como fetiches, con un apego casi pagano.

En los recuerdos inolvidables , lejanos en el tiempo, cercanos en el corazón, encuentro la panacea de mis actuales días.

En el jugueteo febril de la memoria, las imágenes se entremezclan en un torbellino de luces y colores. Y alimento la ilusoria fantasía de soñar, por un instante que soy libre y sin apuro como en ese idealizado paraíso de los jóvenes años.

En esa formidable etapa de mi vida, todas las contingencias pasaban sin involucrarme, cual misterioso halo protector. Era la felicidad, que ahora aflora en mi agitado y viejo corazón.

El Silencio

El teatro donde yo daba los conciertos también tenía poca gente y yo había  invadido el silencio: yo lo veía agrandarse en la gran tapa negra del piano. Al silencio le gustaba escuchar música; oía hasta la última resonancia y después se quedaba pensando en lo que había escuchado. Sus opiniones tardaban. Pero cuando el silencio ya era de confianza, interve­nía en la música; pasaba entre los sonidos como un gato con su gran cola negra y los dejaba llenos de intenciones.

Felisberto Hernández, “Nadie encendía las lámparas”, 1947.

Sabía desde siempre que no habría espanto.

Las cosas sucedían cotidianamente. La droga, los robos, las violaciones. Vivir en ese asentamiento había sido una opción dependiente de nuestras desdichadas vidas, donde el futuro se encontraba vallado por la miseria, donde estábamos marginados arbitrariamente. Era como que el viento perverso de nuestra naturaleza nos había juntado para subsistir. La educación, la salud, el trabajo y tantas cosas más nos habían sido negados.

Y estábamos y nos habían convencidos que no podíamos hacer nada, que era natural vivir en la miseria. Por eso, cuando se violentó la propia naturaleza y se sucedieron los primeros asesinatos, fue meramente otro episodio en nuestro universo.-

Escritoras argentinas.

Griselda Gambaro (Buenos Aires 1928). Escritora argentina de narrativa y teatro. Una de las figuras insignes y de las más comprometidas contra la dictadura argentina (24 de marzo de 1976 – 10 de diciembre de 1983), que llegó a figurar en sus listas negras en 1979.

            Durante la dictadura, un decreto prohibió su novela Ganarse la muerte por encontrarla contraria a la institución familiar y al orden social. Debido a esto y a la situación imperante, debe exiliarse en Barcelona, España (1977-1980)

            En el año 2005 pronuncia el discurso inaugural de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, inaugurada por primera vez por una mujer: “Es la enorme disparidad económica y social la que determina la interdicción que impide acceder a la feria y al libro como un objeto de pertenencia”, dijo en un fragmento de su discurso.

            Ha sido distinguida con el Doctorado Honoris Causa del Instituto Nacional de Arte y galardonada en varias ocasiones por la Fundación Konex, que en el año 2014 reconoció su aportación profesional con la Mención Especial por Trayectoria.

            Como novelista se destacan Ganarse la muerte (prohibida por la dictadura), El mar que nos trajo, Después del día de fiesta, fundamentales en el panorama argentino contemporáneo.

            Como dramaturga se destaca con un teatro ético, basado en las relaciones interpersonales, explorando la condición humana y manifiesta su intranquilidad de justicia y dignidad. Algunas de sus obras han sido utilizadas como libretos para óperas.

            En el 2015, vital a los 87 años, estrena su nueva obra, El don con la convicción que todo lo que uno va viviendo, sirve para escribir.

                  A través de la estética del teatro he podido decir no a los indultos, no a obediencias debidas, no a la corrupción, no al olvido de la memoria colectiva”

Curso.

EMPIECE POR ROMPER LOS ESPEJOS DE SU CASA,DEJE CAER LOS BRAZOS,MIRE VAGAMENTE LA PARED,OLVÍDESE. CANTE UNA SOLA NOTA,ESCUCHE POR DENTRO. SI OYE(PERO ESTO OCURRIRÁ MUCHO DESPUÉS)ALGO COMO UN PAISAJE SUMIDO EN EL MIEDO CON HOGUERAS ENTRE LAS PIEDRAS,CON SILUETAS SEMIDESNUDAS EN CUCLILLAS, CREO QUE ESTARÁ BIEN ENCAMINADO,Y LO MISMO SI OYE UN RÍO POR DONDE BAJAN BARCAS PINTADAS DE AMARILLO Y NEGRO,SI OYE UN SABOR DE PAN,UN TACTO DE DEDOS,UNA SOMBRA DE CABALLO.

JULIO CORTÁZAR

Camino al cielo.

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta de que los tres habían muerto en un accidente. Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se den cuenta de su nueva condición. La caminata era muy larga, cuesta arriba. El sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed. Precisaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron un portón magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde brotaba agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que desde una garita cuidaba de la entrada. -Buen día -dijo el caminante. -Buen día -respondió el hombre. -¿Qué lugar es este, tan lindo? -preguntó el caminante. Sigue leyendo

Escritoras argentinas

 

             Liliana Bodoc (Santa Fe,21 de julio de 1958 – Mendoza, 6 de febrero de 2018) escritora infanto juvenil y docente.

            Cursó Licenciatura en Literaturas Modernas en la Universidad de Cuyo-Mendoza. Ejerció como docente de Literatura Española y Argentina en colegios de la misma universidad.

            A sus 40 años editó el primer libro: Los días del venado inaugurando La saga de los confines una trilogía de épica fantástica que vio la luz en el año 2000. Así nació en Argentina el fantasy argentino, género definido por la creación de un universo con personajes y héroes sustentado por antiguos mitos y el folclore del pasado. Completó la saga con Los días de la sombra y Los días del fuego, editada en varios idiomas. Fue un antes y un después en la literatura fantástica nacional.

            Escribió Tiempo de dragones, llevado al cine en el año 2017, imaginando una hermandad entre dragones y personas, creando una cosmovisión de culturas y saberes sudamericanos.

            Se aventuró a escribir sobre la historia del país en libros como El rastro de la canela, El espejo africano y Memorias impuras, volviéndolas imperdibles.

            Defensora de la lectura literaria en la escuela, la lectura por placer. Fue una autora excepcional.

Podemos ser unas completas malditas entre nosotras.

Reflexionemos mujeres. Reblogueado de Ovarilandia. Gracias.

Ovarilandia

Piensa si has sentido que cuando llegas a un lugar eres sometida a un fuerte escaneo por parte de las otras chicas ya sea porque eres muy linda o por el contrario pasaste por alto la ducha o piensan que la falda está un centímetro por debajo de la rodilla y no combina con el color de la uña del dedo chiquito del pie.

No te hagas la víctima, seguramente cuando llega una nueva chica a la oficina o al barrio, también la observas y analizas para saber si es competencia.

Tranquila, no te sientas atacada. Seguramente muchas veces esto es algo involuntario, cuando ya te das cuenta estás sacando juicios, opiniones o ideas de lo que ves en la otra mujer, así no conozcas su nombre y sólo hayas cruzado con ella una mirada por segundos en la acera o la fila del banco.

Esto es algo tan arraigado…

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Mujer

 

1935: Buenos Aires: Alfonsina

            A la mujer que piensa se le secan los ovarios. Nace la mujer para producir leche y lágrimas, no ideas; y no para vivir la vida sino para espiarla desde las ventanas a medio cerrar. Mil veces se lo han explicado y Alfonsina Storni nunca lo creyó. Sus versos más difundidos protestan contra el macho enjaulador.

            Cuando hace años llegó a Buenos Aires desde provincias, Alfonsina traía unos viejos zapatos de tacones torcidos y en el vientre un hijo sin padre legal. En esta ciudad trabajó en lo que hubiera; y robaba formularios del telégrafo par escribir sus tristezas. Mientras pulía las palabras verso a verso, noche a noche, cruzaba los dedos y besaba las barajas que anunciaban viajes y herencias y amores.

            El tiempo ha pasado, casi un cuarto de siglo; y nada le regaló la suerte. Pero peleando a brazo partido Alfonsina ha sido capaz de abrirse paso en el masculino mundo. Su cara de ratona traviesa nunca falta en las fotos que congregan a los escritores argentinos más ilustres.

            Este año, en el verano, supo que tenía cáncer. Desde entonces escribe poemas que hablan del abrazo de la mar y de la casa que la espera allá en el fondo, en la avenida de las madréporas.

Mujeres – Eduardo Galeano

Escritoras argentinas

MARIA ESTHER VÁZQUEZ

         María Esther Vázquez (Buenos Aires 4 de agosto de 1937-Buenos Aires 25 de marzo de 2017) fue una escritora y periodista argentina, colaboradora y biógrafa de Jorge Luis Borges.

Como periodista publicó en el diario La Nación. Fue autora de libros de poesía, cuentos, biografías y entrevistas.

Escribió dos libros con Borges, “Literaturas germánicas medievales e Introducción a la literatura inglesa”, con  el que trabajó por más de dos décadas. Obtuvo varios premios y su “Borges, esplendor y derrota” fue galardonado con el Premio de la Feria Internacional del Libro 1997.

Publicó, entre otros:

-Los nombres de la muerte

-El mundo de Manuel Mujica Láinez

-Victoria Ocampo

-Borges, sus días y su tiempo

-Crónicas del olvido

-La memoria de los días

En éste último evoca rostros, pasiones, vidas y obras de los artistas y escritores amigos que recuerda con afecto, constituyendo un valioso documento desde una óptica personal.

“No hay una sola obra de María Esther Vázquez que no tenga algo o mucho de poético. Todo ha sido escrito por una necesidad del espíritu” –Jorge L. Borges.

Escritoras argentinas

Victoria Ocampo

            Ensayista argentina (Buenos Aires 1890-1979) nació en el seno de una familia de la alta sociedad argentina y marcada tradición cultural. A los 33 años publicó su primer libro, “De Francesca a Beatrice) que fue un estudio sobre la Divina Comedia de Dante Alighieri.

            Escritora de buena pluma, fue la fundación de “Sur” la que la ubicó en un lugar privilegiado al diseñar una síntesis cultural del siglo XX argentino y ofrecer espacio a escritores famosos y desconocidos..

            Fue la primera mujer en ser miembro de la Academia Argentina de Letras y doctora honoris causa de la Universidad de Harvard. Presidente del Directorio del Teatro Colón, fundadora de la Unión Argentina de Mujeres y Miembro del Directorio del Fondo Nacional de las Artes..

            Entre sus obras se encuentran “Domingo en Hyde Park”, “Virginia Woolf. Orlando y Cia”, “San Isidro” , “Juan Sebastián Bach, el hombre”, “Diálogo con Borges”, “Testimonio” y a su muerte se publicó una Autobiografía en 5 tomos.

            En 1962 Francia la nombró Comendadora de la Orden de las Artes y las Letras.

            A su muerte, Borges publicó: “En un país y en una época en que las mujeres eran genéricas, ella tuvo el valor de ser un individuo. Estoy agradecido personalmente por todo lo que hizo por mí, pero sobre todo, estoy agradecido como argentino por todo lo que hizo por la Argentina”